Un documento puede estar perfectamente traducido y, aun así, requerir otra formalidad antes de que una autoridad pueda utilizarlo. Lo más seguro es empezar por identificar el documento, su país de expedición, su destino y los requisitos exactos de la oficina que lo recibirá.
¿Qué es una traducción oficial?
Una traducción oficial es una traducción elaborada y certificada por una vía reconocida para el uso administrativo o jurídico previsto. Reproduce la información del documento original, incluidos los sellos, firmas y anotaciones pertinentes, y va acompañada de la certificación exigida. No autentica por sí misma el documento original, no acredita la veracidad de su contenido ni sustituye un requisito de legalización independiente.
En Grecia, la vía adecuada puede pasar por un traductor inscrito en el Registro de Traductores Certificados del Ministerio de Asuntos Exteriores, por un abogado que cumpla las condiciones legales aplicables o por un licenciado del Departamento de Lenguas Extranjeras, Traducción e Interpretación de la Universidad Jónica con especialización en traducción. OMADA coordina determinados proyectos de traducción oficial con profesionales de estas categorías y confirma la vía adecuada para cada documento y su uso.
¿Cuándo puede necesitarla?
Las traducciones oficiales se solicitan habitualmente para certificados del registro civil, expedientes académicos, resoluciones judiciales y escritos procesales, certificados administrativos, poderes notariales, contratos y documentos societarios. Que un documento sea importante no significa automáticamente que todo destinatario exija una traducción oficial: algunas autoridades aceptan el original en otro idioma, mientras que otras prescriben una certificación o un formato concretos.
Pregunte a la autoridad receptora qué idioma, qué vía de traducción, si original o copia compulsada, qué formato de entrega y qué autenticación adicional exige. Envíenos todas las páginas, reversos, sellos y anexos para revisarlos antes de iniciar la traducción.
¿Qué es una apostilla?
La apostilla es un certificado que expide una autoridad competente del país del que procede un documento público, en virtud del Convenio de La Haya de 1961. Verifica el origen del documento: la firma, la calidad en que ha actuado el firmante y, en su caso, el sello o timbre. No certifica la exactitud del texto, no valida sus efectos jurídicos en el extranjero ni lo traduce.
Si un documento público expedido en un país contratante debe presentarse en otro país contratante, la apostilla puede sustituir a la legalización consular. La estampa la autoridad competente del país de expedición —no una agencia de traducción— sobre el documento público original o sobre una copia certificada admisible. Para algunos documentos digitales griegos admisibles existe una vía de apostilla electrónica a través de gov.gr.
¿Cuándo es innecesaria o insuficiente la apostilla?
Algunos documentos públicos que circulan entre Estados miembros de la UE están exentos de apostilla en virtud del Reglamento (UE) 2016/1191. Para los documentos incluidos en su ámbito de aplicación, un formulario multilingüe estándar también puede ayudar a evitar el requisito de traducción; aun así, en circunstancias excepcionales puede solicitarse una traducción. Otras normas bilaterales o multilaterales pueden establecer exenciones adicionales. Compruebe el documento concreto y el destino, en lugar de dar por hecho que todos los documentos transfronterizos requieren los mismos trámites.
Si el Convenio de La Haya no es aplicable, la autoridad receptora puede exigir la legalización consular u otro procedimiento. Además, la apostilla no convierte una traducción en «oficial»: la autenticación del documento y la certificación de la traducción son trámites distintos. En el caso de documentos públicos extranjeros presentados ante autoridades griegas, la autenticación exigida suele preceder a la traducción oficial.
Desde y hacia el griego: la vía adecuada para su destino
OMADA ofrece este servicio para determinadas combinaciones lingüísticas desde y hacia el griego. La disponibilidad y el método de certificación dependen de la combinación lingüística, del documento y del uso previsto. En las traducciones a un idioma extranjero, la aceptación depende de las normas y la práctica de la autoridad del país de destino. Antes de hacer el encargo, infórmese de los requisitos de esa autoridad; una traducción certificada en Grecia o la certificación de un abogado no bastan automáticamente en todas partes.
Envíenos el documento completo, el país de expedición, el país de destino, el organismo receptor, el idioma exigido y cualquier instrucción escrita o plazo. Así podremos proponerle el flujo de traducción adecuado e indicarle qué trámites de autenticación independientes deben confirmarse con la autoridad competente.
Antes de enviar el documento
- Identifique la autoridad exacta que lo recibirá.
- Confirme el idioma exigido y el tipo de traducción aceptado.
- Pregunte si el original necesita apostilla, otra legalización o ninguna de las dos.
- Envíe copias legibles de todas las caras, sellos y anexos.
Es la autoridad receptora quien decide si una presentación concreta cumple sus requisitos. Para determinados documentos públicos de la UE se aplican además las garantías y normas de aceptación del Reglamento (UE) 2016/1191.
